Vivirnos cíclicas - Teresa Numen
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Vivirnos cíclicas

Vivirnos cíclicas

Vivimos en un mundo construidos bajo parámetros lineales y patriarcales, como por ejemplo la organización de los años en meses de 30 o 31 días o que todos los cambios que atravesamos a lo largo del mes son síntomas patológicos de histéricas.
Han sido siglos dentro de una cultura, que ha insistido en anular nuestras necesidades como seres integrales conformadas por mente, cuerpo y espíritu. Esto ha ido provocando un desasosiego interior que nos ha ido alejando de nuestra naturaleza cíclica esencial.

¿Cómo podemos insistir en encajar(nos) en el mundo lineal si toda la naturaleza es esencialmente cíclica?

Mujeres, está en nuestras manos recorrer el “camino del vuelta a casa”, ese hogar acogedor donde atendernos, nutrirnos para plantar desde ahí la semilla del cambio de paradigma. ¿Por qué hablo de volver a casa? Porque la lucha externa, contra lo que sea, es un espacio de violencia “a lo patriarcal” que nada tiene que ver con nuestra naturaleza de mujer.

 

Durante el mes lunar transitamos cuatro fases, donde cuatro mujeres muy distintas conviven y coexisten en nuestro interior. A veces lo que a una le parece apetecible y vitalizante a otra le parece todo lo contrario y nos dice que nos metamos en nuestra cueva a descansar y meditar.

Esto es una realidad que todas transitamos a lo largo de cada ciclo lunar, la pregunta a reflexionar sería ¿Cuánto estamos haciendo para vivirnos cíclicas? Porque si tú no lo haces, nadie lo va hacer por ti, mejor dicho, nadie lo puede hacer por ti, porque el verdadero cambio y sentido de la vida viene de adentro hacia afuera.

Más allá de lo que algunas (o muchas) mujeres puedan pensar, el vivir nuestra vida, atendiendo nuestra forma de sentir, pensar y hacer desde nuestra ciclicidad no nos hace menos productivas, más vulnerables o menos fuertes, al contrario, el vivir desde nuestra ciclicidad nos pone en el centro de nuestro vida, con la mirada en nuestras necesidades y encuerpándonos para vivir el mundo en primera persona, desde un pulsar cíclico que nos alinea con el sentido de la vida y el propósito de cada cosa que decidimos y hacemos.

Te invito a observarte desde tus ciclos menstruales y si no menstruas, desde el ciclo lunar. Es un buen punto de partida para acercarte y conciliarte con tu verdadera naturaleza.

En este enlace puede descargar el diagrama lunar para que puedas llevar el registro a lo largo del mes.

 

Numen

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