Arquetipo de la Bruja o Sabia - Teresa Numen
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Arquetipo de la Bruja o Sabia

Arquetipo de la Bruja o Sabia

En las fuentes de muchas culturas la fuerza femenina Universal es representada por la “Gran Diosa”, también nombrada como Gaia, donde coexisten tres figuras de mujer: La Doncella, la Madre y la Bruja,dando lugar a la Diosa Triple.

Junto  a este ciclo vital, encontramos el representado por La Luna donde están simbolizados cuatro ciclos: La Doncella, La Madre, La Hechicera y la Bruja. Si en el primero encontramos la fuerza de la energía creadora, en este encontramos la mutabilidad y ciclicidad de todo lo creado.

La Bruja forma parte de ambos. Es la representación de la sabiduría, la puerta de la muerte, la senda hacia los poderes del mundo interior, hace total la sombra de la Luna menguante para convertirla en el aspecto oculto de la Luna Nueva.

Representa la fase Reflexiva del ciclo, el invierno, el barbecho, llevando en su interior la energía de la transformación y el primer día de la menstruación.

En esta fase la consciencia de lo interno se hace más fuerte, la energía intuitiva y contenedoras se harán predominantes manifestándose con una necesidad de recogimiento y de retiro del mundo. Habrá más actividad onírica, donde los sueños se revelarán como transmisores de información. Aprovecha para meditar y relajarte.

 

La fase Reflexiva nos invita a alejarnos del ajetreo, retirarnos a nuestra “cueva” para deshacernos de preocupaciones mundanas y conectar con nuestra espiritualidad, simplemente porque no estamos disponibles para resolver problemas fútiles. Deshacernos de las cargas.  A veces puede aparecer cierta resistencia a entrar en esta fase, favorecida por la vorágine del día a día y el miedo a mirar hacia nuestro interior, sin embargo cuando nos rendimos a fluir de esta fase del ciclo descubrimos un ámbito de calma y bienestar, donde anidan sentimientos de aceptación, plenitud y confianza de que todo está y estará bien.

El sumergirnos en la Bruja y su energía, nos facilita el camino para soltar las expectativas sobre el futuro, porque nos ancla con amorosa fuerza al presente. Es una oportunidad para darnos cuenta de cuánto nos resistimos al fluir de la vida a través de nosotras y al ver que – tal vez – nuestras acciones no están alineadas con el propósito de nuestra alma. Esta fase es ideal para redireccionar nuestro camino u objetivos.

 

Fiel a la importancia que el arte y más concretamente la arteterapia, pues los considero recursos muy valiosos para el avance en el camino del desarrollo transpersonal, te describo a continuación una propuesta de expresión creativa de integración. Además de lo que te sugiero en la descripción abajo, necesitarás una piedra de río o tierra, rotuladores o pintura y pincel.

Recuerda que puedes conectar con el Arquetipo de la Bruja (aunque ya no menstrúes o necesites convocarla en algún momento de tu ciclo). Para ello busca un lugar tranquilo, silencioso, crea un ambiente que para ti sea como una “cueva”, quizás alguna alfombra, mantas, cojines y una luz tenue te sirvan para crearla. Crea un altar encendiendo una velita,  una varilla de incienso (no es imprescindible)  y coloca algunos objetos que te inspiren esta fase como son frutos secos, piedras negras, un cuenco vacío  y algo que para ti represente una parte de tu sombra, en la cual desees aportar luz en este espacio de centramiento y meditación. Si no sabes nombrarla, no te preocupes, sólo pon tu intención en aportar luz allí donde necesitas. A continuación siéntate cómodamente. Imagina que del Universo desciende una luz blanca y entra por tu coronilla y llega hasta tu Hara y luego como del centro de la Tierra emerge una luz roja y entra por tus pies hasta el Hara. Al encontrarse estas dos energías comienzan a dar forma a unas raíces que descienden por tus piernas, saliendo por tus pies y se adentran en la tierra, enraizándote para nutrirte de la Madre Universal, Gaia.

Una vez que hayas terminado y estés disponible, coges la piedra y de forma fluida desde la intuición “pinta” esta piedra dándole la energía para que sea una “piedra de poder”, impregnando simbólicamente algún mensaje que puedas haber recibido en este centramiento de tu ser interno. Esta piedra te  servirá de anclaje cada vez que quieras evocar la energía de este Arquetipo siempre que lo necesites.

 

Te abrazo con cariño,

Numen

 

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